Me defino como un postmoderno por excelencia:
amante del videojuego
las conversaciones en línea
la mantequilla sin calorías
y con sabor a margarina
la leche descremada
el café descafeinado;
me refiero a los enanos
como gente pequeña
a los ciegos como no videntes,
a los gordos como personas
pasadas de peso
ya no soy estítico,
ahora sufro de transito lento;
cambio de marcas como
si me sacara los calcetines sucios
tengo mil amigos
que no son amigos
me junto con todos y
no me enojo con nadie
vendo mis ideas y
mis valores al mejor postor;
estoy libre de compromisos,
no hago promesas, agarro a chuchadas al primero que me mira feo
y hago yoga, tomo té relajantes y
voy a meditar a centros zen,
vuelvo a la ciudad para reventarme carreteando,
soy esto y también aquello,
todo me es relativo y así vivo.
Quizá más tarde cambie mi manera de ser;
depende de lo que me ofrezca la televisión.
qué posmoderno. yo sería justamente todo lo contrario.
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