jueves, 2 de septiembre de 2010

Nadie sino tú

nadie puede salvarte sino
tú mismo.
te verás una y otra vez
en situaciones
casi imposibles.
intentarán una y otra vez
por medio de subterfugios, engaños o
por la fuerza
que renuncies, te des por vencido y/o mueras quedamente
por dentro.

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y será muy fácil desfallecer,
pero que muy fácil,
pero no desfallezcas, no. no.
limítate a mirarlos,
escúchalos,
¿quiéres ser así?
¿un ser sin cara, sin mente,
sin corazón?
¿quieres experimentar
la muerte antes de la muerte?

nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena
es esto.

piénsalo.
piensa en salvarte a ti mismo.
tu parte espiritual.
la parte de tus entrañas.
tu parte mágica y ebria.
sálvala.
no te unas a los muertos de espíritu.

manténte
con buen talante y garbo
y al cabo,
si fuera necesario,
apuesta tu vida en una refriega,
al carajo las probabilidades, al carajo
el precio.

nadie puede salvarte sino
tú mismo.

¡hazlo! ¡sálvate!

entonces sabrás exactamente de
qué hablo.

(Charles Bukowski). De ESCRUTABA LA LOCURA EN BUSCA DE LA PALABRA, EL VERSO, LA RUTA

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